El Consejo General de Farmacéuticos pide reforzar el Proyecto de Ley del Medicamento para garantizar la seguridad de los pacientes y la equidad en el acceso

La Organización Farmacéutica Colegial valora los avances incorporados al nuevo Proyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, aunque considera imprescindible introducir nuevas mejoras durante su tramitación parlamentaria para reforzar la seguridad de los pacientes, garantizar un acceso equitativo a los tratamientos y asegurar la sostenibilidad de la red de farmacias comunitarias

El Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha realizado una valoración positiva del Proyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios aprobado recientemente por el Consejo de Ministros y remitido al Congreso de los Diputados para iniciar su tramitación parlamentaria. La organización destaca que el nuevo texto incorpora importantes mejoras respecto al borrador presentado el pasado año, muchas de ellas en consonancia con las propuestas trasladadas por la profesión farmacéutica durante el proceso de consulta.

No obstante, considera que el proyecto aún puede perfeccionarse mediante la incorporación de nuevas medidas que permitan reforzar la protección de los pacientes, preservar la igualdad de acceso a los medicamentos dentro del Sistema Nacional de Salud y garantizar la viabilidad del actual modelo de farmacia comunitaria.

Un reconocimiento al modelo de farmacia comunitaria y al papel asistencial del farmacéutico

Entre los aspectos que reciben una valoración más favorable figura el respaldo expreso al modelo español de farmacia, basado en la planificación sanitaria, la titularidad profesional, la colaboración con las administraciones públicas y la proximidad al ciudadano.

El texto reconoce la importancia de la red de más de 22.000 farmacias comunitarias distribuidas por todo el territorio nacional, una infraestructura sanitaria que facilita el acceso universal a los medicamentos y contribuye a la cohesión del Sistema Nacional de Salud.

Asimismo, el Consejo General considera especialmente positivo que el proyecto contemple la atención farmacéutica domiciliaria dirigida a personas vulnerables a través de las farmacias más cercanas a su domicilio, reforzando así la atención sanitaria de proximidad.

La norma también amplía el reconocimiento del papel asistencial del farmacéutico mediante su participación en los Consejos de Coordinación Farmacoterapéutica de las Zonas Básicas de Salud y la regulación de la dispensación de determinados medicamentos de primera prescripción en situaciones específicas, siempre bajo el seguimiento y asesoramiento profesional del farmacéutico.

Regular los servicios profesionales y asegurar la sostenibilidad de las farmacias

A pesar de estos avances, la Organización Farmacéutica Colegial considera que el proyecto deja pasar una oportunidad para consolidar legalmente los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales.

Disponer de un marco normativo común permitiría extender de forma homogénea en toda España servicios que ya han demostrado beneficios en numerosas comunidades autónomas, como el seguimiento farmacoterapéutico, el fomento de la adherencia a los tratamientos, la prevención de enfermedades o diversas actuaciones en salud pública.

El Consejo General insiste además en que el fortalecimiento del modelo de farmacia comunitaria debe ir acompañado de medidas económicas que garanticen su sostenibilidad. A su juicio, reconocer el valor sanitario y social de las farmacias resulta insuficiente si determinadas disposiciones pueden poner en riesgo la estabilidad de una red esencial para la atención de la población.

Preocupación por el nuevo sistema de precios y el acceso a los medicamentos

Uno de los principales motivos de preocupación se centra en el sistema de fijación de precios previsto en el proyecto de ley.

Aunque el texto elimina el modelo inicial de precios seleccionados e incorpora mecanismos dinámicos, mantiene un sistema complementario de rangos de precios que, según el Consejo General, continúa generando importantes incertidumbres.

La organización advierte de que esta fórmula podría provocar diferencias económicas entre pacientes con idénticas necesidades clínicas, favorecer la aparición de copagos y dificultar el principio de equidad que caracteriza al Sistema Nacional de Salud.

Asimismo, considera que la existencia de múltiples precios puede afectar a la continuidad de los tratamientos, dificultar la adherencia terapéutica, generar problemas de suministro y comprometer la estabilidad económica de muchas farmacias comunitarias.

Otro aspecto que preocupa especialmente es el sistema previsto para la dispensación de medicamentos, al entender que traslada al paciente la elección entre distintas presentaciones de un mismo tratamiento. Desde la profesión farmacéutica se recuerda que esta decisión debe estar siempre guiada por criterios clínicos y contar con el asesoramiento de los profesionales sanitarios competentes.

Eliminar barreras de acceso a determinados tratamientos

El Consejo General también solicita que durante el trámite parlamentario se revisen las denominadas reservas singulares de dispensación, que mantienen determinados medicamentos restringidos al ámbito hospitalario por razones organizativas o económicas y no estrictamente clínicas.

La organización considera que aprovechar la amplia implantación territorial de las farmacias comunitarias permitiría acercar muchos tratamientos a los pacientes, evitando desplazamientos innecesarios y mejorando la accesibilidad al sistema sanitario.

Una oportunidad para mejorar la futura ley

La Organización Farmacéutica Colegial entiende que el proceso parlamentario representa una oportunidad para seguir mejorando el Proyecto de Ley y alcanzar un texto que combine sostenibilidad, eficiencia y seguridad, sin perder de vista la igualdad de acceso de todos los ciudadanos a los medicamentos.

Con este objetivo, el Consejo General mantiene su disposición a colaborar con el Ministerio de Sanidad, los grupos parlamentarios y el resto de agentes implicados para consensuar una norma que refuerce el Sistema Nacional de Salud, impulse el papel asistencial de las farmacias comunitarias y responda a las necesidades reales de los pacientes.